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El Efecto de Proximidad: Cómo tener "Voz de Radio" sin arruinar tu mezcla

  • 21 ene
  • 2 Min. de lectura

¿Por qué mi voz suena "nasal" o con "bola" de graves?


Seguro que te ha pasado. Escuchas a esos locutores de radio o podcasters con esa voz profunda, aterciopelada y con un cuerpo increíble, y piensas: "Yo quiero sonar así".


Te acercas al micrófono. Te pegas tanto que casi te comes la rejilla. Grabas. Y cuando escuchas el resultado... desastre.


No suena "profundo". Suena embarrado. Suena oscuro. Y lo peor de todo: no se entiende lo que dices. Tu voz ha perdido definición y se ha convertido en una bola de graves indomable.


Bienvenido al maravilloso (y peligroso) mundo del Efecto de Proximidad.


¿Qué narices es el Efecto de Proximidad?


Sin ponernos la bata de científicos: Es un fenómeno físico que ocurre en los micrófonos direccionales (los cardioides, esos que captan solo por delante, que son el 99% de los que usáis en casa).


La regla es simple: Cuanto más te acercas a la cápsula, más se disparan las frecuencias graves.

  • A 30 cm: Tu voz suena natural, equilibrada.

  • A 5 cm: Los graves se multiplican. Tu voz gana cuerpo y calidez.


Parece un superpoder, ¿verdad? Un ecualizador gratis. Pero como todo gran poder, conlleva una gran responsabilidad (y grandes dolores de cabeza para mezclar).


El Error nº 1 del Cantante de Home Studio


El problema es que muchos cantantes se pegan al micro por defecto, buscando ese sonido "íntimo", sin darse cuenta de que están saboteando la mezcla.


Si grabas todo el tema pegado al micro:

  1. Llenas el espacio de frecuencias graves: Tu voz se peleará con el bajo y el bombo.

  2. Pierdes inteligibilidad: Las consonantes se difuminan.

  3. Exageras los plosivos: Las "P" y las "B" sonarán como cañonazos (y no hay pop filter que te salve si estás a 1 milímetro).


Cómo usarlo a tu favor (El Truco PRO) 🎤


El Efecto de Proximidad no es malo. Es una herramienta creativa. Tienes que aprender a "tocar" el micrófono igual que tocas tu instrumento.


1. Para versos íntimos o susurrados: Acércate. Aprovecha esos graves extra para que la voz suene cálida y te abrace el oído sin tener que levantar el volumen. Es el sonido Billie Eilish.


2. Para estribillos potentes o notas altas: ¡Aléjate! Cuando subes de tono y volumen, tu voz ya genera mucha energía. Si te quedas pegado, saturarás y sonarás estridente o ahogado. Sepárate unos 15-20 cm y deja que el sonido "respire".


3. El eje es tu amigo: Si quieres sonar cerca pero tienes demasiados graves, no te alejes: gira un poco el micro. Cantar ligeramente fuera del eje (off-axis) reduce ese exceso de graves sin perder la sensación de cercanía.


Conclusión: Eres tú, no el EQ


Antes de volverte loco/a poniendo ecualizadores para quitar esa "bola" de graves en tu DAW, mira cómo estás grabando. Controlar la distancia con el micro es la primera forma de ecualizar tu voz.


Si dominas esto, te ahorrarás horas de mezcla.


¿Quieres saber exactamente a qué distancia colocarte según tu estilo? Échale un ojo a video de abajo donde hago la prueba en directo.



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